LA CAPITAL DE TIERRA DE BARROS lleva en el número de este mes de noviembre una exclusiva sobre la nueva depuradora de aguas residuales. La primera fase de la obra está realizada, pero para comenzar la segunda fase, que consiste en derruir la actual depuradora, hace falta poner en marcha la nueva, que ha costado 14 millones y medio de euros. ¿Qué ocurre? Pues que hay que llevar el suministro eléctrico hasta la nueva planta, para lo que es necesaria la instalación de la una línea que cuesta algo más de un millón de euros y que no fue contemplada en el proyecto original. La obra por tanto esta parada. Además, anexo a este proyecto se contemplaba la construcción de un nuevo colector, teniendo en cuenta el estado de deterioro del actual, que recorre el margen derecho del arroyo Harnina. La obra supondría una inversión de tres millones de euros. El concejal José Antonio Regaña ha declarado que una vez se produzca el cambio de gobierno hablará con la CHG para tratar este asunto.